












































Hay lugares que no se describen… se sienten.
En lo alto de La Muela, donde el horizonte se abre sin límites y el aire es más puro, se encuentra este chalet como si estuvieras en El Balcón de los Pirineos. Desde aquí, las cumbres nevadas de los Pirineos se dibujan en el amanecer, mientras la imponente silueta del Moncayo acompaña cada atardecer.
La vivienda, de 164 m², respira calidez. Las vigas de madera, la chimenea encendida en invierno, la luz natural bañando cada estancia… todo invita a quedarse.
La cocina-comedor se abre al porche trasero, donde el tiempo se detiene frente a la piscina y las vistas infinitas. El salón abraza con su chimenea, y el mirador acristalado se convierte en refugio: despacho, rincón de lectura o simplemente el mejor asiento para contemplar el paisaje.
La suite principal ofrece intimidad y descanso. Dos habitaciones adicionales y un baño completo completan la zona de noche, una de ellas convertida en vestidor. La casa se completa con una bodega con chimenea perfecta para reuniones inolvidables y espacios auxiliares pensados para la comodidad diaria.
En el exterior, la parcela de casi 1.800 m² garantiza privacidad y amplitud. Piscina cubierta, jacuzzi, sauna… un pequeño universo de bienestar sin salir de casa.
No es solo una vivienda.
Es despertarse viendo montañas.
Es cenar bajo un cielo abierto.
Es vivir cada día como si estuvieras de escapada.
Una propiedad única para quienes entienden que el verdadero lujo es el espacio, la luz y las vistas.
para visitarlo puedes contactar con nosotros o pinchar en el siguiente link
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